los mejores momentos del Festival en las Casas Grandes 2017.

INTRODUCCIÓN:

El Festival en las Casas Grandes es un esfuerzo que se realiza anualmente con el objetivo de promover el conocimiento acerca del patrimonio arqueológico relacionado con Paquimé, además de actividades artísticas y culturales que revindiquen a esta antigua civilización como un espacio de encuentro entre culturas.

En este sentido, por cuarto año consecutivo, el Museo de las Culturas del Norte fue sede del festival los días 19, 20 y 21 de octubre. Durante estas fechas habitantes de los municipios de Casas Grandes, Nuevo Casas Grandes, Janos, Galeana, Ascención y Buenaventura  que pudieron disfrutar de conferencias, exposiciones, obras de teatro, talleres y presentaciones musicales.

EXPOSICIONES:

Durante los tres días del festival los visitantes del museo disfrutaron de “Los Nuevos Diseños Cerámicos de Mata Ortiz”, una muestra de la belleza y el trabajo de los ceramistas de Mata Ortiz.

La ciudad de Veracruz se hizo presente en una exposición fotográfica que   retrataba la vida cotidiana en ese lugar; “Puerto de Luz, fotografía de la ciudad de Veracruz 1940-1960” fue el título de la exposición de 23 imágenes de Manuel Salina.

CONFERENCIAS Y TALLERES:

Con asistencia de estudiantes de secundaria y bachillerato se llevaron a cabo las conferencias  “Patrimonio arqueológico y siniestros naturales, el caso del huracán Odile en Paquimé”,  a cargo Eduardo Gamboa quien explicó los protocolos que se emplean ante los daños provocados por siniestros naturales.

Jesús Eduardo Medina Villalobos presentó los avances de “El proyecto arqueológico de Paquimé- excavación 2017”, el cual se realizó en el área denominada Unidad 14, también conocida como Casa de los Pilares, que según los expertos pudo ser la más portentosas por el tamaño  de sus cuartos y pasillos, además de la ubicación central dentro de la antigua ciudad.

“La colección Quinta Gameros”  fue el título de la conferencia  de Fátima Karina Gutiérrez Vacio, quien habló de la importancia de este acervo en resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Por último se impartió el taller de “Manejo de colecciones arqueológicas, su seguridad y resguardo” por Eidy Fernando Peña, Mauricio Salgado y Luis Ernesto Tena.

CULTURA INVITADA:

El 4to. Festival en las Casas Grandes tuvo como cultura invitada a la Huasteca Veracruzana. El Grupo Son Melo, fue el encargado de llenar de música y alegría con sus presentaciones tanto en el evento inaugura y el cierre en el museo como en las caravanas a los municipios de Janos, Ascención, Buenaventura y Galeana.

Este grupo es muestra de la riqueza cultural de la Huasteca veracruzana. Sus vestuarios, bailes y canciones como La Calandria, El Querreque”, Serenata Huasteca, Ojos Negros y La bamba, dejan constancia de ello.

Por su parte las artesanas Catalina Martínez y Viviana Hernández, originarias de Hoeycuatitla, en el corazón de la Huasteca veracruzana, compartieron con un grupo nutrido de estudiantes de bachillerato y mujeres de la comunidad, sus conocimientos en la elaboración de bordados en blusas de manta.

RECORRIDOS ARQUEOLÓGICOS:

Dentro de las actividades del 4to. Festival en las Casas Grandes, numerosos grupos de niños, adolescentes y adultos realizaron recorridos por la zona arqueológica de Paquimé. Tan solo en dos días 650 personas en su mayoría alumnos de jardín de niños, primaria, secundaria y universidades acudieron tan importante sitio con reconocimiento de patrimonio mundial.

Perla Bustillos explicó que el recorrido consta de 10 estaciones: El juego de pelota, la casa de los hornos, el montículo de la cruz, la organización social, la casa de los cráneos, la casa de las guacamayas, la casa de los pilares, el montículo de los héroes y el montículo de las ofrendas. Al terminar la visita a la zona arqueológica, los grupos continuaron su recorrido por el interior del museo, el cual cuenta con tres salas: Los primeros pobladores, las actividades de Paquimé y la llegada de los españoles.

OBRA DE TEATRO:

El grupo de teatro Sapiens- Sapiens estreno la obra Oración al Viento, un espectáculo creado para representar el final de la civilización de Paquimé, con un toque de miedo y misticismo.

La obra escrita por Inet Simental e interpretada por tres actrices que representaban a mujeres sacerdotisas, se presentó con éxito en el patio central del Museo de las culturas del norte la noche del viernes 20 de octubre.

PRESEA GUACAMAYA PAQUIME:

La presea Guacamaya Paquimé, edición 2017, la recibió el maestro Juan Soto Gonzáles por su trayectoria como promotor cultural en la región noroeste de nuestro estado.

Juan Soto es originario del municipio de Ascención, egresado de la Escuela Normal de Estado “Luis Urías Balderrain” y la Universidad Pedagógica Nacional con sede en Nuevo Casas Grandes. Desde 1984 se ha desempeñado como docente en distintas instituciones de nivel básico y realizado un incansable trabajo en pro de la promoción cultural en toda la región.

los mejores momentos del Festival en las Casas Grandes 2017.

IDENTIFICAN EL ENTIERRO MÁS ANTIGUO DE CHIHUAHUA.

Chihuahua, Chih. 15 de junio del 2015

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Tres microscópicos fragmentos de diente de un joven de 12 a 15 años de edad al morir, cuyo esqueleto fue descubierto en el sitio arqueológico Rancho Santa María II, en el municipio de Galeana, Chihuahua, han sido fechados por análisis de colágeno en 1100-1200 años a.C. Dicho resultado determina que se trata de los restos humanos más antiguos del estado.

Así lo dio a conocer el arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Emiliano Gallaga Murrieta, quien halló el entierro que data del periodo Arcaico Tardío, en la región de Casas Grandes, en el verano pasado, mientras realizaba una inspección de superficie en las llanuras de las partes bajas de la Sierra Madre Occidental.

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El esqueleto se encontró casi sobre la superficie, sin ofrenda, bocarriba y con las piernas flexionadas a la izquierda. Fue analizado por el antropólogo físico Moisés Alejandro Villa Zamorano, del CENEFO del estado, quien corroboró que corresponde a una persona joven, de entre 12 y 15 años al momento del fallecimiento, cuyo sexo aún no es posible identificar.

Emiliano Gallaga detalló que tampoco ha sido posible determinar la filiación étnica del individuo; sin embargo, las características de sus dientes, del tipo “pala”, son referente físico de los grupos amerindios que ingresaron al continente americano por el Estrecho de Bering.

Los estudios de fechamiento se llevaron a cabo en los laboratorios especializados en dataciones por radiocarbono Beta Analytic, en Estados Unidos, por el método de carbono 14 mediante extracción de colágeno, aplicado en tres muestras tomadas de los dientes del individuo. Cabe destacar que, con anterioridad, en el estado de Chihuahua se han encontrado vestigios arqueológicos más antiguos, pero todos han sido artefactos de piedra, no restos humanos, de manera que éstos son los primeros registrados del periodo Arcaico.

La sepultura se localizó en el sitio arqueológico descubierto por Emiliano Gallaga durante el mencionado recorrido de superficie, al que nombró Rancho Santa María II. El lugar tiene una extensión de 150 por 250 metros, dentro de la cual, entre matorrales de gobernadora, cotillo y mezquite, se registraron varias áreas de actividad humana; destaca una, de tres metros de diámetro, donde muy posiblemente se manufacturaron preformas mediante la técnica de lasqueo.

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En el sitio, se localizaron 370 puntas de proyectil fabricadas en basalto, obsidiana, sílex, pedernal y riolita; 75 de ellas están completas y 294 son fragmentos. El arqueólogo detalló que los artefactos datan de diferentes antigüedades que van del 8000 antes del presente, al 800 d.C., y corresponden a 30 tipos diferentes de puntas, entre los que mencionó Midland (8700–8500 a.C.), Milnesand (8200-7200 a.C.), Plainview (8150-8000 a.C.), San Pedro (1500-1000 a.C.-300 d.C.), Abasolo (5000-3000 a.C.-500 d.C.), Pandora (2500-600 a.C.) y Refugio (2500-600 a.C.).

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Gallaga Murrieta destacó que muchos de los tipos de puntas de flecha hallados, como Dátil, Abasolo, Axtell, Darl o Desmuke, habían sido identificados en el suroeste de Estados Unidos; sin embargo, para Chihuahua no se tenían reportes escritos.

Asimismo, el arqueólogo localizó gran cantidad de material de desecho de talla en piedra, como percutores, núcleos y fragmentos de rocas pulidas por la mano humana (en total más de 17 mil piezas). De acuerdo con el especialista, la variedad de herramientas y la cantidad de artefactos de desecho son indicadores de que el sitio estuvo ocupado por el hombre durante un largo periodo.

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“Todo indica que se trata de un campamento establecido por grupos de cazadores-recolectores alrededor del periodo Paleoindio, un tiempo en el que seguramente la presencia humana ya era estable dentro de estos territorios y donde los grupos humanos de diversas épocas regresaron a trabajar la piedra, es decir que fue reutilizado constantemente para la manufactura lítica hasta el Arcaico Tardío/Precerámico”.

En el sitio también se descubrieron diez hornos del periodo Arcaico, que consisten en concentraciones circulares de piedras fragmentadas por acción del fuego.

Emiliano Gallaga explicó que el entierro es contemporáneo a otro sitio arqueológico muy importante de Chihuahua, donde se encontraron los rastros de polen y maíz, hasta el momento más antiguos del estado, conocido como Cerro Janaqueña (1300 a 1100 a.C.), ubicado a 100 kilómetros de Santa María II, en el municipio de Janos. En dicho lugar se descubrieron puntas de proyectil de tipos similares a los de Santa María II, por lo que es posible que ambos sitios hayan interactuado.

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Durante los recorridos de superficie en el municipio de Galeana, el especialista del INAH descubrió otro sitio arqueológico de menor antigüedad que el anteriormente descrito, denominado Rancho Santa María I, donde encontró grandes cantidades de lítica prehispánica de finales del periodo Arcaico (200 d.C.), como puntas de flecha de obsidiana, machacadores y manos de metates, así como fragmentos de cerámica vidriada gris, verde y café de la época colonial, y porcelanas del siglo XIX.

Lo anterior lo lleva a suponer que el asentamiento Rancho Santa María I fue un área habitada, posiblemente una posta o ranchería cercana al Camino Real que conectaba Chihuahua con Nuevo México, y que este ramal comunicaba con el Presidio de Janos, uno de los puntos más importantes donde se establecieron militares españoles para la defensa de lo conquistado espiritual y materialmente por los misioneros franciscanos en la región.

Los estudios del material continúan en proceso. Emiliano Gallaga señaló que la información obtenida de ambos sitios arqueológicos ayudará a entender mejor el desarrollo cultural de la región y afinar las temporalidades de los asentamientos humanos en el estado. El área donde se encontraron los vestigios quedó protegida por el INAH como reserva arqueológica para estudios posteriores.

IDENTIFICAN EL ENTIERRO MÁS ANTIGUO DE CHIHUAHUA.