CINCO ZONAS ARQUEOLÓGICAS EN CHIHUAHUA QUE VISITAR ESTE VERANO

Boletín de prensa No. 23 / MARTES 10 de JULIO del 2018

La vastedad del territorio Chihuahuense es hogar de diferentes destinos para hacer turismo, el estado grande ofrece turismo de aventura, de negocios, de naturaleza, pero también turismo cultural y arqueológico.

Y es que Chihuahua, a pesar del desconocimiento que se tiene, cuenta con hermosas zonas arqueológicas, las cuales mantienen sus puertas abiertas al público.

Paquimé

Paquimé es un bien de valor cultural inscrito desde 1998 en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Porque es un testimonio excepcional de las relaciones entre los Pueblos del Norte de México y Mesoamérica; ofrece  evidencia única de construcciones de arquitectura de tierra. Se considera que durante la época de esplendor de la Cultura Casas Grandes en la ciudad de Paquimé vivieron más de tres mil personas.

En la zona también se encuentra el Museo de las Culturas del Norte, que abrió sus puertas el 26 de febrero de 1996 y alberga una de las más bellas colecciones arqueológicas del México Antiguo recuperada durante las excavaciones de Paquimé y de otros importantes sitios arqueológicos de la región conformada por el Norte de México y el Suroeste de los Estados Unidos conocida como la Gran Chichimeca.

Esta temporada de vaciones y en pleno verano se puede visitar Paquimé de martes a sábado en horario de 9 de la mañana a 5 de la tarde, pagando únicamente 65 pesos, o bien, los domingos que es gratis. La zona cuenta con estacionamiento, paquetería, sanitarios, servicios educativos, salón de usos múltiples, cafetería, tienda de artesanías, visitas guiadas (previa cita), instalaciones para personas con discapacidad física.  La Zona Arqueológica Paquimé se localiza en el municipio de Casas Grandes, Chihuahua. A 267km. de Ciudad Juárez y 321km. de la capital del estado.

Las Cuarenta Casas

El lugar es un asentamiento prototípico de la provincia serrana que fue habitado por grupos de cazadores recolectores; basket-makers y agricultores de la Cultura Casas Grandes cliff-dwellers. Los arqueólogos acuñaron estos dos conceptos para interpretar la evolución cultural de estos grupos. Dichas edificaciones fueron construidas al interior de cuevas y abrigos formados en los acantilados de las barrancas, y que se cree funcionaron, además de asentamiento habitacional, como talleres.

Puedes visitar Las Cuarenta Casas de lunes a domingo en un horario de 9 de la mañana tres de la tarde, y es totalmente gratuito, la zona cuenta con estacionamiento, sanitarios, visitas guiadas (previa cita). El sitio arqueológico se localiza a 320 kilómetros al noroeste de la ciudad de Chihuahua y a 42.5 de Ciudad Madera. Para acceder se toma la carretera a Ciudad Cuauhtémoc, Ciudad Guerrero y Ciudad Madera. De allí se continúa por la carretera que lleva a El Largo o Mesa del Huracán, hasta el kilómetro 42 donde está la puerta de acceso a la zona arqueológica.

Cueva de la Olla

Los constructores de la Cultura Casas Grandes primeramente habitaron en cuevas, donde dejaron evidencia de su presencia, como en la Cueva de la Laja, del Rincón y de la Olla. Cerca del año 1100 d.C. se establecen en los valles, cerca de sus cultivos, siendo así como se consolida el inicio de la Cultura Casas Grandes. Albergan evidencia de los primeros cazadores recolectores que usaron las cuevas como refugio. También albergan evidencia de las primeras aldeas agrícolas. Hay evidencia del florecimiento y la decadencia de la Cultura Casas Grandes. Y fueron refugio de los grupos de apaches que estaban siendo exterminados durante la segunda mitad del siglo XIX.

Puedes visitar Cueva de la Olla de lunes a domingo en un horario de 9 de la mañana a 5 de la tarde, y es totalmente gratuita la entrada, la zona cuenta con estacionamiento, y se encuentra a 67 kilómetros de la ciudad de Casas Grandes, Chihuahua. Para acceder se toma el camino de Casas Grandes a la colonia Juárez, siguiendo por la carretera rumbo a El Largo o Mesa del Huracan, hasta llegar al entronque camino a la comunidad de El Willy. De allí, luego de ocho kilómetros de carretera se localiza el señalamiento de acceso a la zona arqueológica. Cueva de la Olla se ubica en el interior de un abrigo natural que forma parte de un conjunto de lugares semejantes, dentro del Valle de las Cuevas.

Huápoca

El Conjunto Huápoca forma parte de los más de 180 sitios arqueológicos de “Casas en Acantilado” que se tienen registrados en la Sierra Madre Occidental. Su importancia radica en que se trata de asentamientos que se distribuyen como pequeños multifamiliares aprovechando cuevas y abrigos rocosos de los acantilados que forman los barrancos de la cuenca del río Papigochi, con estructuras de arquitectura de tierra y vestigios arqueológicos. El Conjunto Huápoca fue un núcleo de población de Casas Acantilado que está integrado por cuatro unidades habitacionales en tres cuevas:   Nido del Águila, Cueva del Mirador y Cueva de la Serpiente, hay también una Atalaya (torres de comunicación o de control), todos ellos ubicados sobre la ladera del río Papigochi. Forman parte del sistema regional de Paquimé “Cultura Casas Grandes” en la Sierra Madre Occidental. Se estima que los pueblos serranos permanecieron en la región 200 años después del colapso de Paquimé.

Puedes visitar este sitio de lunes a viernes de 9 de la mañana a 5 de la tarde, la entrada es gratuita y el conjunto cuenta con estacionamiento, sanitarios, centro de visitantes y visitas guiadas (previa cita). La zona arqueológica se localiza en la Sierra Madre Occidental en el municipio de Madera  a 280 km. de distancia de la ciudad de Chihuahua. Luego de arribar a Ciudad Madera se toma la avenida  Independencia, hacia el oeste por camino de terracería hasta observarse el señalamiento correspondiente. El Conjunto Huápoca se encuentra a 35 km. de distancia de la cabecera municipal.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAVeranoCueva Grande

Enclavada en un rincón de la sierra de Madera, cubierta por una cascada, el abrigo rocoso contiene por lo menos nueve cuartos distribuidos alrededor de una pequeño patio que contenía dos graneros para almacenar maíz. Singular sitio arqueológico de “Casas Acantilado” de fácil acceso, sin duda es una de las ocupaciones humanas más antiguas de la región; por su tamaño y localización es la más próxima al área ribereña. Cuenta con una pequeña Atalaya (punto de comunicación) de la cual pueden verse sus cimientos y traza a un costado del estacionamiento y que funcionó como puesto de comunicación directa con la del Conjunto Huápoca.

Puede visitar Cueva grande de domingo a lunes en un horario de 9 de la mañana  a 5 de al tarde. La entrada es gratuita y cuenta con estacioanmiento. La zona arqueológica  se localiza en la Sierra Madre Occidental en el municipio de Madera  a 280 km. de distancia de la ciudad de Chihuahua. Luego de arribar a Ciudad Madera se toma la avenida  Independencia hacia el oeste por camino de terracería hasta observarse el señalamiento correspondiente a la zona arqueológica Cueva Grande

Estas cinco zonas arqueológicas se han podido rescatar y mantener gracias a un arduo trabajo y aunque se encuentran abiertas al público, y se pueden admirar con toda la familia, se pide a los visitantes todo su respeto y apoyo para seguir manteniéndolas en buenas condiciones.

CINCO ZONAS ARQUEOLÓGICAS EN CHIHUAHUA QUE VISITAR ESTE VERANO

REVITALIZA INAH ZONAS ARQUEOLÓGICAS DEL ESTADO

A poco tiempo de que inicie Semana Santa el INAH delegación Chihuahua comenzó con los trabajos de revitalización y limpieza de las Zonas Arqueológicas. El objetivo es homogenizar la señalización en todas las zonas arqueológicas del estado y darle una nueva imagen a los sitios turísticos con los que contamos en la entidad.

Empleados y custodios de las zonas arqueológicas de 40 Casas, Huápoca y Cueva Grande en el municipio de Madera, así como Cueva de la Olla en Casas Grandes iniciaron la semana pasada con los trabajos de revitalización que incluyen limpieza de caminos y veredas así como la instalación de la nueva señalización con información de la zona para turistas y paseantes.

La nueva señalización es un programa dependiente de la Dirección de Operación Sitios de la Coordinación de Arqueología del INAH con la intención de homogenizar la señalización en todas las zonas arqueológicas de la república mexicana. Entre ellas, las cinco que opera la delegación del INAH en chihuahua, que se encuentran actualmente abiertas al público.

Cabe mencionar que dentro de este programa de señalización también se encuentran sitios como Samalayuca en el municipio de Juárez, Cueva de las Monas y Ojos del Chuvíscar en el municipio de Chihuahua y el Peñón del Diablo en Janos, que aunque su cuidado y acceso dependen de particulares, se cuenta con la supervisión del INAH para promover su protección y conservación.

Nuestro estado cuenta con alrededor de 1,660 sitios arqueológicos registrados por el INAH en diferentes municipios como Janos, Casas Grandes, Bocoyna, Guachochi, Batopilas, Julimes, Madera, Juárez, Ascensión, Galeana, Ignacio Zaragoza, Aldama, Cuauhtémoc y Chihuahua entre otros.

 

REVITALIZA INAH ZONAS ARQUEOLÓGICAS DEL ESTADO

los mejores momentos del Festival en las Casas Grandes 2017.

INTRODUCCIÓN:

El Festival en las Casas Grandes es un esfuerzo que se realiza anualmente con el objetivo de promover el conocimiento acerca del patrimonio arqueológico relacionado con Paquimé, además de actividades artísticas y culturales que revindiquen a esta antigua civilización como un espacio de encuentro entre culturas.

En este sentido, por cuarto año consecutivo, el Museo de las Culturas del Norte fue sede del festival los días 19, 20 y 21 de octubre. Durante estas fechas habitantes de los municipios de Casas Grandes, Nuevo Casas Grandes, Janos, Galeana, Ascención y Buenaventura  que pudieron disfrutar de conferencias, exposiciones, obras de teatro, talleres y presentaciones musicales.

EXPOSICIONES:

Durante los tres días del festival los visitantes del museo disfrutaron de “Los Nuevos Diseños Cerámicos de Mata Ortiz”, una muestra de la belleza y el trabajo de los ceramistas de Mata Ortiz.

La ciudad de Veracruz se hizo presente en una exposición fotográfica que   retrataba la vida cotidiana en ese lugar; “Puerto de Luz, fotografía de la ciudad de Veracruz 1940-1960” fue el título de la exposición de 23 imágenes de Manuel Salina.

CONFERENCIAS Y TALLERES:

Con asistencia de estudiantes de secundaria y bachillerato se llevaron a cabo las conferencias  “Patrimonio arqueológico y siniestros naturales, el caso del huracán Odile en Paquimé”,  a cargo Eduardo Gamboa quien explicó los protocolos que se emplean ante los daños provocados por siniestros naturales.

Jesús Eduardo Medina Villalobos presentó los avances de “El proyecto arqueológico de Paquimé- excavación 2017”, el cual se realizó en el área denominada Unidad 14, también conocida como Casa de los Pilares, que según los expertos pudo ser la más portentosas por el tamaño  de sus cuartos y pasillos, además de la ubicación central dentro de la antigua ciudad.

“La colección Quinta Gameros”  fue el título de la conferencia  de Fátima Karina Gutiérrez Vacio, quien habló de la importancia de este acervo en resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Por último se impartió el taller de “Manejo de colecciones arqueológicas, su seguridad y resguardo” por Eidy Fernando Peña, Mauricio Salgado y Luis Ernesto Tena.

CULTURA INVITADA:

El 4to. Festival en las Casas Grandes tuvo como cultura invitada a la Huasteca Veracruzana. El Grupo Son Melo, fue el encargado de llenar de música y alegría con sus presentaciones tanto en el evento inaugura y el cierre en el museo como en las caravanas a los municipios de Janos, Ascención, Buenaventura y Galeana.

Este grupo es muestra de la riqueza cultural de la Huasteca veracruzana. Sus vestuarios, bailes y canciones como La Calandria, El Querreque”, Serenata Huasteca, Ojos Negros y La bamba, dejan constancia de ello.

Por su parte las artesanas Catalina Martínez y Viviana Hernández, originarias de Hoeycuatitla, en el corazón de la Huasteca veracruzana, compartieron con un grupo nutrido de estudiantes de bachillerato y mujeres de la comunidad, sus conocimientos en la elaboración de bordados en blusas de manta.

RECORRIDOS ARQUEOLÓGICOS:

Dentro de las actividades del 4to. Festival en las Casas Grandes, numerosos grupos de niños, adolescentes y adultos realizaron recorridos por la zona arqueológica de Paquimé. Tan solo en dos días 650 personas en su mayoría alumnos de jardín de niños, primaria, secundaria y universidades acudieron tan importante sitio con reconocimiento de patrimonio mundial.

Perla Bustillos explicó que el recorrido consta de 10 estaciones: El juego de pelota, la casa de los hornos, el montículo de la cruz, la organización social, la casa de los cráneos, la casa de las guacamayas, la casa de los pilares, el montículo de los héroes y el montículo de las ofrendas. Al terminar la visita a la zona arqueológica, los grupos continuaron su recorrido por el interior del museo, el cual cuenta con tres salas: Los primeros pobladores, las actividades de Paquimé y la llegada de los españoles.

OBRA DE TEATRO:

El grupo de teatro Sapiens- Sapiens estreno la obra Oración al Viento, un espectáculo creado para representar el final de la civilización de Paquimé, con un toque de miedo y misticismo.

La obra escrita por Inet Simental e interpretada por tres actrices que representaban a mujeres sacerdotisas, se presentó con éxito en el patio central del Museo de las culturas del norte la noche del viernes 20 de octubre.

PRESEA GUACAMAYA PAQUIME:

La presea Guacamaya Paquimé, edición 2017, la recibió el maestro Juan Soto Gonzáles por su trayectoria como promotor cultural en la región noroeste de nuestro estado.

Juan Soto es originario del municipio de Ascención, egresado de la Escuela Normal de Estado “Luis Urías Balderrain” y la Universidad Pedagógica Nacional con sede en Nuevo Casas Grandes. Desde 1984 se ha desempeñado como docente en distintas instituciones de nivel básico y realizado un incansable trabajo en pro de la promoción cultural en toda la región.

los mejores momentos del Festival en las Casas Grandes 2017.

PRESENTAN ESTAMPILLA POSTAL ALUSIVA AL ARTE RUPESTRE DE SAMALAYUCA, CHIHUAHUA

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Boletín de prensa No. 52
9 de diciembre de 2016.

El Servicio Postal Mexicano (SEPOMEX) emitió la segunda estampilla postal de la serie Arte Rupestre, la cual está dedicada en esta ocasión a la zona de petrograbados ubicada en la sierra de Samalayuca, en el Municipio de Juárez, Chihuahua. Este proyecto se realizó a iniciativa de la Gerencia de Filatelia de SEPOMEX, en colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) delegación Chihuahua, que luego de recibir la propuesta a principios de año, trabajó en la recopilación de información arqueológica y fotografía para  la realización de dicho diseño.

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La ceremonia de cancelación de la estampilla se llevó a cabo en el Museo de la Revolución en la Frontera de Ciudad Juárez (MUREF), en donde estuvo presente el Presidente Municipal de Juárez, Armando Cabada; en compañía de María Amparo Sánchez, gerente estatal de SEPOMEX en Chihuahua, en representación de la directora General, Elena Tanus Meouchi; Gerardo Segura, Presidente del Consejo Asesor de las Áreas Naturales Protegidas de Flora y Fauna de Samalayuca y Presidente del Comisariado Ejidal de Villa Luz; Liliana Fuentes, directora del MUREFy Jorge Carrera, delegado del INAH en Chihuahua.

img_8765El término de “cancelación” se refiere al acto protocolario de estampar el primer sello en la estampilla, ya que a partir de ese momento comienza su circulación y venta a nivel nacional. Se registra la fecha y el lugar en la que este evento se realiza y después el sello es destruido para posteriormente colocar uno para cada uno de los estados del país.

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El antropólogo Jorge Carrera agradeció el esfuerzo que el INAH Chihuahua realizó en conjunto con SEPOMEX, haciendo ver que la creación de esta estampilla conlleva a un compromiso de todos para proteger y difundir esta zona arqueológica. “A Samalayuca hay que verla en cuanto a sus recursos naturales, pero sin duda, la mayor riqueza histórica y cultural está en estos más de tres mil petrograbados y los más de tres mil años de estar sucediendo cosas en este sitio, allí está el verdadero sentido de nuestra identidad y la comunicación con el desierto”, comentó.

Planteó además la posibilidad de establecer un centro de información para visitantes en Samalayuca, en donde se ofrezca material como fotografías y recorridos por la zona, y ante esta propuesta el alcalde de Juárez, Armando Cabada, dijo que propiciará un acercamiento con el ejido de Villa Luz para generar acuerdos en base a la promoción y generación de infraestructura que impulse este atractivo sitio.

En octubre de 2014 fue emitida la estampilla postal conmemorativa alusiva a la Zona Arqueológica Paquimé, generando un total de 100 mil planillas con 6 estampillas cada una, pertenecientes a la serie Arqueología, la cual plasmó el esplendor arqueológico mexicano. La primera reproducción de la serie con temática rupestre salió a la luz en 2015 y estuvo dedicada a las pinturas rupestres de la Cueva Pintada ubicada en Baja California Sur.

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En esta segunda edición de la serie Arte Rupestre se hace alusión a las figuras de petrograbados más representativas del área arqueológica de Samalayuca: el llamado “Señor Cuello Largo”, una imagen humanoide que representa a un posible ancestro del clan de la Serpiente; y “El Carnero”, figura que muestra al animal mítico-mágico del desierto.

El pueblo de Samalayuca alberga una parte importante del patrimonio arqueológico del estado de Chihuahua, ya que en su sierra se encuentran más de 3 mil petrograbados, algunos con antigüedad de hasta 2 mil 500 años. Lo más sobresaliente de su paisaje son estas miles de imágenes grabadas en las rocas, con figuras que representan a la naturaleza, así como escenas y rituales de individuos, animales, paisajes y una gran cantidad de formas y figuras abstractas.

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Durante la ceremonia se presentó también el “sobre de primer día de emisión”, un producto especial elaborado únicamente para el día del acto de cancelación que muestra una tercera imagen de este arte en piedra: la “Katchina” o máscara de los espíritus. Además, en este sobre se presentan las características técnicas de la estampilla y la información referente a esta zona de petrograbados.

PRESENTAN ESTAMPILLA POSTAL ALUSIVA AL ARTE RUPESTRE DE SAMALAYUCA, CHIHUAHUA

ARQUEÓLOGOS DEL INAH COMPARTEN EXPERIENCIAS SOBRE TRABAJO DE JANE KELLEY EN CHIHUAHUA

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Boletín de prensa No. 35
25 de octubre del 2016

Rafael Cruz, Alberto Peña y Francisco Zúñiga, tres arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), compartieron sus experiencias al haber trabajado y convivido con uno de los personajes más importantes para la arqueología en Chihuahua: la doctora Jane Holden Kelley, cuya labor en el Proyecto Arqueológico Chihuahua (PAC) dio como resultado el aporte más importante para la arqueología en el estado desde los trabajos realizados por Charles Di Peso, quien hace más de 50 años hizo las primeras excavaciones en Paquimé.

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En la mesa de reflexión Los aportes arqueológicos de Jane H. Kelley y Paquimé, los tres expositores analizaron las trece temporadas de trabajo de campo en la parte centro-oeste del estado de Chihuahua, pero además, de manera sensible y entrañable compartieron sus experiencias personales y el valioso aprendizaje que a cada uno de ellos dejó el haber trabajado con la doctora Kelley.

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“Jane Kelley nació en el estado de Texas en 1928 y falleció el 23 de abril de este año, por lo que esta mesa es un homenaje póstumo, tanto a su trabajo como a su persona”, comento Francisco Zúñiga, quien habló de cada una de las temporadas de trabajo dentro del PAC que la doctora realizó a lo largo de 20 años a partir de 1990.

Compartió con los asistentes una lista que Jane Kelley  personalmente le entregó poco antes de fallecer, un documento que registra las fechas y los lugares de los campamentos en donde se realizaron las excavaciones, así como  las personas que colaboraron en cada temporada dentro de este proyecto. Entre visitantes y colaboradores, mexicanos y extranjeros, fueron un total de 193 personas involucradas en el PAC, destacando la presencia de Gloria Fenner como visitante durante la última temporada en 2010, quien trabajó durante las primeras excavaciones con Charles Di Peso en Paquimé.

Comentó el arqueólogo Zúñiga que uno de los aspectos más destacados y novedosos en este proyecto fue el uso del georadar, un elemento tecnológico con el que se hace un barrido de la superficie del terreno para interpretar los datos por medio de computadora y saber si hay estructuras arqueológicas en el subsuelo y a que profundidad están. “Antes no se tenía esta tecnología, y se comprobó que mediante su uso se podía ahorrar tiempo y mano de obra”, dijo.

Con el PAC se registraron alrededor de 370 sitios arqueológicos en la zona centro-oeste del estado de Chihuahua, y aunque no todos fueron excavados, se obtuvieron muestras, temporalidad y otros datos importantes para el estudio de la arqueología en el estado.

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Por su parte, Alberto Peña habló de lo que él llamó un “privilegio distinto” en su experiencia de trabajo con la doctora Kelley, ya que aunque no tuvo la oportunidad de participar directamente en el PAC, se relacionó con la arqueóloga de otras maneras: visitó sus excavaciones en Chihuahua y fue el encargado de traducir del inglés al español uno de los artículos más importantes para la historia de la arqueología en Chihuahua.

Publicado originalmente en la revista Canadian Journal of Archeology, este artículo hace una síntesis de 20 años de trabajo continuo en el PAC. La traducción hecha por el arqueólogo Alberto Peña, fue publicada por el INAH Chihuahua en diciembre de 2015 y presentada en un evento al que asistió la doctora Kelley.

Por último, el arqueólogo Rafael Cruz detalló el aspecto personal de Jane Kelley en cuanto a su calidad como investigadora pero también como ser humano, expresando con nostalgia que en esta plática hablaba por primera vez de la doctora sin estar ella presente. Habló de singulares anécdotas que vivió junto a ella y a su equipo de trabajo desde la primera temporada del PAC, en 1990.

Esta mesa de reflexión se llevó a cabo en el III Festival en las Casas Grandes, evento que se realizó durante los días 19, 20 y 21 de octubre en las instalaciones del Centro Cultural Paquimé del municipio de Casas Grandes.

ARQUEÓLOGOS DEL INAH COMPARTEN EXPERIENCIAS SOBRE TRABAJO DE JANE KELLEY EN CHIHUAHUA

PRESENTARON EL LIBRO “LOS PAQUIMESES” DE ARTURO GUEVARA SÁCHEZ, EN EL FESTIVAL EN LAS CASAS GRANDES

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Boletín de prensa No. 34
24 de octubre del 2016

La primera publicación 100 por ciento chihuahuense sobre la arqueología de Paquimé salió a la luz hace unos días y su presentación formó parte de los eventos del III Festival en las Casas Grandes. Se trata del libro escrito por el doctor Arturo Guevara Sánchez Los Paquimeses, cuyo contenido muestra los aportes derivados de numerosas investigaciones arqueológicas que él realizó a lo largo de su trayectoria, y que hoy en día se constituyen como el elemento de información más importante en el Museo de las Culturas del Norte y la Zona Arqueológica Paquimé.

Jorge Carrera Robles, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Chihuahua, describió a Arturo Guevara como el primer arqueólogo chihuahuense a quien su formación, también de profesor, le ha permitido tener un lenguaje distinto a la que vemos en la mayoría de los arqueólogos en cuanto a la comunicación de sus hallazgos y propuestas. “Un intelectual y un científico social con mucha raíz por su estado para quien Los Paquimeses no es un accidente, sino una vocación de vida para reencontrarse con la arqueología”.

“Uno de los principales compromisos del Centro INAH Chihuahua era la creación de un documento de estas características. De ahora en adelante podremos disponer de este libro como una fuente y un esfuerzo científico muy importante”, declaró.

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Guevara Sánchez agradeció, tanto al delegado del INAH Chihuahua, como al director del Centro Cultural Paquimé, Mauricio Salgado Servín, por las facilidades para que este trabajo fuera publicado.

“Este libro se compone de la unión de muchas experiencias y bellos recuerdos del estudio de aquellos nobles indígenas que ahora conocemos como los paquimeses”, expresó el doctor Guevara.

Dijo también que el objetivo principal de este texto es hacer la relación de los eventos más importantes de la historia cultural de Paquimé, así como las intervenciones mayores de distintos arqueólogos que estuvieron a cargo del sitio en diferentes momentos, y quienes aportaron valiosos datos para conocer mejor la antigua cultura regional.

Entre los interesantes datos contenidos en este libro, narró el doctor Guevara que gracias a las observaciones del expedicionario español Baltazar de Obregón, nos enteramos que para 1565 Paquimé ya había sido abandonada, y que se tiene registro de que para ese entonces seguían en pie edificios de adobe de 6 a 7 niveles, que sus muros conservaban pinturas, que había restos de una fundición, estufas en las casas y se podía apreciar la forma característica de sus puertas.

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Arturo Guevara Sánchez es arqueólogo, maestro en museografía y doctor en historia. Cuenta además con el título de profesor de educación primaria y profesor de Física y Química. Ha trabajado como arqueólogo en varios estados de México, principalmente en la región del norte, donde fue pionero en el estudio de varios sitios arqueológicos, entre ellos Las 40 Casas y La Cueva de las Monas.

Fue director del Centro Regional Norte del INAH y del Museo Regional de la Laguna. Posteriormente, ocupó el cargo de director fundador del Centro INAH Chihuahua, en 1984. Actualmente es investigador jubilado del Centro INAH Chihuahua y profesor de la materia Materiales Arqueológicos en la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México.

El libro Los Paquimeses fue presentado en el marco del III Festival en las Casas Grandes, evento que se realizó durante los días 19, 20 y 21 de octubre en las instalaciones del Centro Cultural Paquimé del municipio de Casas Grandes, en donde además se llevaron a cabo actividades artísticas y culturales.  El libro se encuentra a la venta tanto en el Museo de las Culturas del Norte, en Casas Grandes; como en las oficinas del Centro INAH Chihuahua, en el Paseo Bolívar #608 del Centro Histórico de la ciudad de Chihuahua.

 

PRESENTARON EL LIBRO “LOS PAQUIMESES” DE ARTURO GUEVARA SÁCHEZ, EN EL FESTIVAL EN LAS CASAS GRANDES

Comunicado Nacional / HALLAN GUACAMAYA MOMIFICADA EN UN CONTEXTO ARQUEOLÓGICO DE CHIHUAHUA

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Boletín de prensa
10 de julio de 2016, Cd. de México.

En una cueva ubicada en el municipio de San Francisco de Borja, Chihuahua, alcaldía donde no se tenía registro alguno de la existencia de evidencias arqueológicas, fue descubierta una guacamaya momificada de manera natural, la única depositada —al parecer completa— en un posible contexto funerario. El hallazgo comprueba que la Sierra Madre Occidental fue un corredor cultural entre la costa y el desierto desde tiempos anteriores a Paquimé.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México (EAHNM), prepara un proyecto de investigación arqueológica para realizar un estudio en las diversas cuevas de esa región del suroeste de Chihuahua, en las faldas de la Sierra Madre Occidental, donde es posible que haya rastros del intercambio cultural entre grupos humanos prehispánicos de Chihuahua y las costas del Golfo de California.

El arqueólogo Emiliano Gallaga Murrieta, director de la EAHNM, junto con personal de la Academia de Arqueología de la citada casa de estudios, atendió la denuncia del señor Manuel Rodríguez y su hijo, pobladores del ejido de Avendaños, en San Francisco de Borja, quienes avisaron que encontraron materiales arqueológicos cuando realizaban obras para nivelar el suelo de una cueva de su propiedad.

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Los vestigios habían sido recolectados por los pobladores y fueron entregados a los arqueólogos. Los materiales están fragmentados, sin embargo, por el tipo de objetos, los especialistas han intuido que en la cueva debió haber una tumba o fardos funerarios de por lo menos dos individuos. Identificaron dos cráneos de adulto, varios huesos largos, una cesta, una base para olla de cestería, un textil, cordel de algodón y pelo humano, una posible bolsa o taparrabo de piel de venado, un caracol y la cabeza momificada de manera natural de una guacamaya bandera, que se distingue por el gran colorido de sus plumas.

Por su estado de conservación, entre los materiales sobresalen: el textil, que pudo ser parte de la envoltura de los fardos, los materiales de cestería y, en especial, la cabeza de la guacamaya. “De acuerdo con los pobladores de San Francisco de Borja, el ave estaba completa, entre la tierra había otros pedazos de su cuerpo, pero sólo colectaron la cabeza. Desgraciadamente no podremos confirmar si formó parte de un acomodo funerario, porque sabemos que ahí estaba pero ignoramos cómo”.

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El arqueólogo explica que la gran mayoría de bibliografía hace referencia al uso ritual de la guacamaya en el periodo Medio de Paquimé (1,060 a 1,340 d.C.). Algunos fragmentos de esqueletos y plumas del ave se han encontrado en contextos ceremoniales y funerarios, y también como parte de bolsas y pendientes; pero es la primera vez que se localiza esté pájaro, presuntamente completo, en un contexto arqueológico. Así que ésta sería la primera evidencia de una guacamaya, que posiblemente fue enterrada completa al lado de un ser humano, que por las condiciones ambientales de la cueva se momificó de manera natural.

“Por su rareza, fue un ave muy cotizada en el norte de México, debido a que no existía en la región. Cabe recordar que se importó de otras latitudes y cuando Paquimé se estableció, comenzó su crianza para utilizar sus plumas con fines rituales y comerciales, porque existía una demanda más antigua.

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“La guacamaya se convirtió en un animal importante en el imaginario colectivo de los pueblos del norte de México y suroeste de Estados Unidos, representaba un ave solar, también se le vinculaba con la lluvia por sus colores azulados y verdosos, que para los antiguos indígenas guardaban relación con el agua”.

Al percatarse de la importancia de los objetos, el equipo de arqueólogos decidió realizar exploraciones en la cueva con la esperanza de hallar más información en una franja de 25 metros de largo por uno de ancho, donde se localizó evidencia de una estructura habitacional de bajareque con piso de tierra, sobre el cual se identificaron puntas del periodo Arcaico Temprano-Medio y restos de una mazorca quemada que se mandará a fechar.

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En otra sección de esa franja, los arqueólogos descubrieron un entierro sui géneris: sólo estaba sepultada la mitad de un cuerpo humano: pelvis y extremidades inferiores amarradas. Las piernas son de un adulto de estatura considerable. El arqueólogo Gallaga dijo que posiblemente se trate de un entierro secundario, es decir, que originalmente se sepultó en otro lugar de donde fue sacado para una segunda sepultura. Sobre el piso prehispánico también se descubrieron fragmentos de carbón, maíz, olotes quemados y puntas de flecha.

Al finalizar la excavación de rescate, realizada en dos fines de semana, en total se hallaron 30 puntas de flecha, la mayoría del periodo Arcaico Medio/Tardío o Agricultura Temprana (2500/1000 a.C. – 700 d.C.); muestras botánicas, entre las que sobresale un olote que conserva algunos granos, al parecer de una especie propia del Arcaico y una calabaza completa; así como coprolitos humanos, cestería, cordeles y gran cantidad de pedazos de muros de bajareque (construcción elaborada con varas entretejidas y unidas con una mezcla de tierra húmeda y carrizo), en uno de los cuales se ve la huella de una mano que quedó impresa cuando se puso el lodo al carrizo.

El arqueólogo subrayó que aún no es posible establecer a qué cultura pertenecen los materiales, aunque es evidente que son anteriores a Paquimé (700 y 1450 d.C.), entre los periodos Arcaico Tardío y Agricultura Temprana, por la presencia de las puntas de flecha y el olote antiguo.

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El director de la EAHNM explicó que todos los objetos son locales, a excepción del caracol, originario del Golfo de California (en la región de Sinaloa), y la guacamaya. “Desde hace tiempo se conoce que hubo relación entre los grupos costeros y Chihuahua porque se ha hecho investigación arqueológica en otras partes de la sierra, pero no en San Francisco de Borja. Este es el primer sitio arqueológico registrado en este municipio.

“Este hallazgo comprueba una vez más que la Sierra Madre Occidental ha sido un corredor cultural entre la costa y el desierto, del norte con el sur”, concluyó Emiliano Gallaga.

Los vestigios recolectados en la cueva del ejido de Avendaños están bajo resguardo de la Academia de Arqueología de la EAHNM, donde serán analizados. Asimismo, se solicitó la participación de restauradoras de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía del INAH para emprender los primeros trabajos de preservación de los mismos.

Comunicado Nacional / HALLAN GUACAMAYA MOMIFICADA EN UN CONTEXTO ARQUEOLÓGICO DE CHIHUAHUA